El secreto
El secreto Richard sabía que estaba atrapado, pero no podía alejarse. Era como si el grupo lo estuviera absorbiendo en un torbellino, uno que no podía resistir ni quería abandonar. Había algo emocionante y aterrador en la forma en que Henry hablaba, en la intensidad con la que todos seguían sus palabras. El bosque, los rituales, las conversaciones en clave... Todo formaba parte de un rompecabezas cuya imagen final aún no podía ver, pero que estaba seguro de que no sería nada que él hubiera imaginado.
Era pleno invierno en Vermont, y el bosque alrededor del Hampden College estaba cubierto por un manto de nieve fresca. Todo parecía tranquilo, pero dentro del grupo se cocía algo que hervía bajo la superficie. Richard había aprendido a reconocer las señales: la tensión en la mandíbula de Henry, los intercambios silenciosos entre Charles y Camilla, y la forma en que Bunny hablaba demasiado cuando el ambiente se volvía insoportable.
—¿Por qué están tan callados? —preguntó Bunny una tarde, su tono cargado de burla. —¿Qué pasa, eh? ¿Otro de tus brillantes planes, Henry?
Henry no respondió. Estaba inclinado sobre un libro antiguo, su rostro una máscara de concentración. Pero Richard sintió el cambio en el aire. Algo había sucedido, algo que ninguno de ellos quería mencionar directamente.