Crimen y Castigo

Crimen y Castigo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En un rincón, ante una imagen, ardía una lamparilla. Todo resplandecía de limpieza.

«Esto es obra de Lisbeth», pensó el joven.

Nadie habría podido descubrir ni la menor partícula de polvo en todo el departamento.

«Sólo en las viviendas de estas perversas y viejas viudas puede verse una limpieza semejante», se dijo Raskolnikof. Y dirigió, con curiosidad y al soslayo, una mirada a la cortina de indiana que ocultaba la puerta de la segunda habitación, también sumamente reducida, donde estaban la cama y la cómoda de la vieja, y en la que él no había puesto los pies jamás. Ya no había más piezas en el departamento.

‑¿Qué desea usted? ‑preguntó ásperamente la vieja, que, apenas había entrado en la habitación, se había plantado ante él para mirarle frente a frente.

‑Vengo a empeñar esto.

Y sacó del bolsillo un viejo reloj de plata, en cuyo dorso había un grabado que representaba el globo terrestre y del que pendía una cadena de acero.

‑¡Pero si todavía no me ha devuelto la cantidad que le presté! El plazo terminó hace tres días.

‑Le pagaré los intereses de un mes más. Tenga paciencia.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker