Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Se trata del pintor, de ese pintor de brocha gorda. Conseguiremos que lo pongan en libertad. No será difÃcil, porque el asunto está clarÃsimo. Nos bastará presionar un poco para que quede la cosa resuelta.
‑No sé a qué pintor té refieres.
‑¿No? ¿Es posible que no té haya hablado de esto… ? Se trata de la muerte de la vieja usurera. Hay un pintor mezclado en el suceso.
‑Ya tenÃa noticias de ese asunto. Me enteré por los periódicos. Por eso sólo me interesó hasta cierto punto. Bueno, explÃcame.
‑También asesinaron a Lisbeth ‑dijo de pronto Nastasia dirigiéndose a Raskolnikof. (Se habÃa quedado en la habitación, apoyada en la pared, escuchando el diálogo).
‑¿Lisbeth? ‑murmuró Raskolnikof, con voz apenas perceptible.
‑SÃ, Lisbeth, la vendedora de ropas usadas. ¿No la conocÃas? VenÃa a esta casa. Incluso arregló una de tus camisas.