Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Lo que te puedo decir es que cuando uno tiene la Ãntima convicción de que podrÃa ayudar al esclarecimiento de la verdad, le es imposible contenerse… ¿Conoces los detalles del suceso?
‑Estoy esperando todavÃa la historia de ese pintor de paredes.
‑¡Ah, sÃ! Pues escucha. Al dÃa siguiente del crimen, por la mañana, cuando la policÃa sólo pensaba aún en Koch y Pestriakof (a pesar de que éstos habÃan dado toda clase de explicaciones convincentes sobre sus pasos), he aquà que se produce un hecho inesperado. Un campesino llamado Duchkhine, que tiene una taberna frente a la casa del crimen, se presentó en la comisarÃa y entrega un estuche que contiene un par de pendientes de oro. A continuación refiere la siguiente historia:
«‑Anteayer, un poco después de las ocho de la noche (hora que coincide con la del suceso), Nicolás, un pintor de oficio que frecuenta mi establecimiento, me trajo estos pendientes y me pidió que le prestara dos rublos, dejándome la joya en prenda.
»‑¿De dónde has sacado esto? ‑le pregunté.