Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑¿Que cómo se los procuró? ‑exclamó Rasumikhine‑. Pero ¿es posible que tú, doctor en medicina y, por lo tanto, más obligado que nadie a estudiar la naturaleza humana, y que has podido profundizar en ella gracias a tu profesión, no hayas comprendido el carácter de Nicolás basándote en los datos que te he dado? ¿Es posible que no estés convencido de que sus declaraciones en los interrogatorios que ha sufrido son la pura verdad? Los pendientes llegaron a sus manos exactamente como él ha dicho: pisó el estuche y lo recogió.
‑Podrá decir la pura verdad; pero él mismo ha reconocido que mintió la primera vez.