Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Busco a Rodion Romanovitch Raskolnikof, estudiante o ex estudiante ‑dijo, articulando las palabras sÃlaba a sÃlaba.
Zosimof inició un lento ademán, sin duda para responder, pero Rasumikhine, aunque la pregunta no iba dirigida a él, se anticipó.
‑Ahà lo tiene usted, en el diván ‑dijo‑. ¿Y usted qué desea?
La naturalidad con que estas palabras fueron pronunciadas pareció ablandar al presuntuoso caballero, que incluso se volvió hacia Rasumikhine. Pero en seguida se contuvo y, con un rápido movimiento, fijó de nuevo la mirada en Zosimof.
‑Ahà tiene usted a Raskolnikof ‑repuso el doctor, indicando al enfermo con un movimiento de cabeza. Después lanzó un gran bostezo y, seguidamente y con gran lentitud, sacó del bolsillo de su chaleco un enorme reloj de oro, que consultó y volvió a guardarse, con la misma calma.