Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Por nada del mundo me levantaré si no me dan ustedes la mano… AsÃ. Esto es suficiente. Ahora ya puedo levantarme. Sigamos nuestro camino… Yo soy un pobre idiota indigno de ustedes, un miserable borracho. Pero inclinarse ante ustedes constituye un deber para todo hombre que no sea un bruto rematado. Por eso me he inclinado yo… Bueno, aquà tienen su casa. Después de ver esto, uno ha de pensar que Rodion ha hecho bien en poner a Piotr Petrovitch en la calle. ¿Cómo se habrá atrevido a traerlas a un sitio semejante? ¡Es bochornoso! Ustedes no saben la gentuza que vive aquÃ. Sin embargo, usted es su prometida. ¿Verdad que es su prometida? Pues bien, después de haber visto esto, yo me atrevo a decirle que su prometido es un granuja.
‑Escuche, señor Rasumikhine ‑comenzó a decir Pulqueria Alejandrovna‑. Se olvida usted…