Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Creo que vendrán ellas ‑repuso Rasumikhine, que habÃa comprendido la finalidad de la pregunta‑. Sin duda, tendrán que hablar de asuntos de familia. Por lo cual, me marcharé. Tú, como eres el médico, tienes más derechos que yo.
‑Yo soy el médico, pero no el confesor. Vendré sólo un momento. No puedo dedicarme exclusivamente a ellas: tengo mucho trabajo.
‑Estoy preocupado por una cosa ‑dijo Rasumikhine pensativo y con cara sombrÃa‑. Ayer, como estaba bebido, no pude poner freno a mi lengua y dije mil estupideces. Una de ellas fue que tú temÃas que los sÃntomas que Rodion presentaba fueran un anuncio de… demencia. Asà se lo manifesté al mismo Rodia.
‑Y también a su hermana y a su madre, ¿no?
‑SÃ… Yo sé que esto fue una idiotez y que merecerÃa que me abofetearan. Pero, entre nosotros, ¿has pensado en ello seriamente?