Crimen y Castigo
Crimen y Castigo «Ya salió aquello. Están dominados por esta idea. Incluso este hombre que seria capaz de dejarse matar por mi se siente feliz al poder explicarse por qué hablaba yo de sortijas en mi delirio. Todo esto los ha confirmado en sus suposiciones.»
‑¿Crees que encontraremos a Porfirio? ‑preguntó Raskolnikof en voz alta.
‑¡Claro que lo encontraremos! ‑repuso vivamente Rasumikhine‑. Ya verás qué tipo tan interesante. Un poco brusco, eso sÃ, a pesar de ser un hombre de mundo. Bien es verdad que yo no le considero brusco porque carezca de mundologÃa. Es inteligente, muy inteligente. Está muy lejos de ser un grosero, a pesar de su carácter especial. Es desconfiado, escéptico, cÃnico. Le gusta engañar, chasquear a la gente, y es fiel al viejo sistema de las pruebas materiales… Sin embargo, conoce a fondo su oficio. El año pasado desembrolló un caso de asesinato del que sólo existÃan ligeros indicios. Tiene grandes deseos de conocerte.
‑¿Grandes deseos? ¿Por qué?