Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Pero ¿por qué decir cosas que le comprometen a uno?
‑Porque sólo los patanes y los incautos lo niegan todo por sistema. Un hombre avisado, por poco culto e inteligente que sea, confiesa, en la medida de lo posible, todos los hechos materiales innegables. Se limita a atribuirles causas diferentes y añadir algún pequeño detalle de su invención que modifica su significado. Porfirio creÃa seguramente que yo responderÃa asÃ, que declararÃa haber visto a los pintores para dar verosimilitud a mis palabras, aunque explicando las cosas a mi modo. Sin embargo…
‑Si tú hubieses dicho eso, él te habrÃa contestado inmediatamente que no podÃa haber pintores en la casa dos dÃas antes del crimen, y que, por lo tanto, tú habÃas ido allà el mismo dÃa del suceso, de siete a ocho de la tarde.
‑Eso es lo que él querÃa. CreÃa que yo no tendrÃa tiempo de darme cuenta de ese detalle, que me apresurarÃa a responder del modo que juzgara más favorable para mÃ, olvidándome de que los pintores no podÃan estar allà dos dÃas antes del crimen.
‑Pero ¿es posible olvidar una cosa as�