Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑¿Verla? ¡De ningún modo! ‑exclamó Pulqueria Alejandrovna‑. ¡Además, tiene la osadÃa de ofrecerle dinero!
Entonces Raskolnikof refirió (secamente, por cierto) su diálogo con Svidrigailof, omitiendo todo lo relacionado con las apariciones de Marfa Petrovna, a fin de no ser demasiado prolijo. Le molestaba profundamente hablar más de lo indispensable.
‑¿Y tú qué le has contestado? ‑preguntó Dunia.
‑Yo he empezado por negarme a decirte nada de parte suya, y entonces él me ha dicho que se las arreglarÃa, fuera como fuera, para tener una entrevista contigo. Me ha asegurado que su pasión por ti fue una ilusión pasajera y que ahora no le inspiras nada que se parezca al amor. No quiere que te cases con Lujine. En general, hablaba de un modo confuso y contradictorio.
‑¿Y tú qué opinas, Rodia? ¿Qué efecto te ha producido?