Crimen y Castigo
Crimen y Castigo ‑Escucha ‑dijo en tono resuelto‑: el diablo os lleve a todos, y no quiero saber nada de vosotros, pues no entiendo absolutamente nada de vuestra conducta. No creas que he venido a interrogarte, pues no tengo el menor interés en averiguar nada. Si te tirase de la lengua, empezarÃas, a lo mejor, a contarme todos tus secretos, y yo no querrÃa escucharlos: escupirÃa y me marcharÃa. He venido para aclarar, por mà mismo y definitivamente, si en verdad estás loco. Pues has de saber que algunos creen que lo estás. Y te confieso que me siento inclinado a compartir esta opinión, dado tu modo de obrar estúpido, bastante villano y perfectamente inexplicable, asà como tu reciente conducta con tu madre y con tu hermana. ¿Qué hombre que no sea un monstruo, un canalla o un loco se habrÃa portado con ellas como te has portado tú? En consecuencia, tú estás loco.
‑¿Cuándo las has visto?