Crimen y Castigo
Crimen y Castigo »Usted tiene un carácter en extremo irascible, Rodion Romanovitch, incluso demasiado. Es un rasgo predominante de su naturaleza, que yo me jacto de conocer, por lo menos en parte. Yo me dije que no es cosa corriente que un hombre nos arroje sin más ni más la verdad a la cara. Sin duda, esto puede hacerlo un hombre que esté fuera de sÃ, pero este caso es excepcional. Yo me hice este razonamiento: "Si pudiese arrancarle el hecho más insignificante, la más mÃnima confesión, con tal que fuera una prueba palpable, algo distinto, en fin, a estos hechos psicológicos… " Pues yo estaba seguro de que si un hombre es culpable, uno acaba siempre por arrancarle una prueba evidente. Di por descontado los resultados más sorprendentes. DirigÃa mis golpes a su carácter, Rodion Romanovitch, a su carácter sobre todo. Le confieso que confiaba demasiado en usted mismo.
‑Pero ¿por qué me cuenta usted todo esto? ‑gruñó Raskolnikof, sin darse cuenta del alcance de su pregunta.
«¿Me creerá acaso inocente?», se preguntó con el pensamiento.