Diario de un escritor
Diario de un escritor Todo eso me vino de pronto a la memoria, no sé muy bien por qué, pero con sorprendente precisión y detalle. De pronto volví a la realidad y me senté en la tarima; recuerdo que aún conservaba la serena sonrisa que había suscitado en mí ese recuerdo. Me dejé llevar por el recuerdo un minuto más.