Diario de un escritor
Diario de un escritor ¿Es justa esa valoración? No lo creo. Sólo sé que en nuestro paÃs la sátira cuenta con brillantes representantes y que goza de gran predicamento. Al público le gusta mucho la sátira; sin embargo, tengo la certidumbre de que a ese mismo público le gusta muchÃsimo más la belleza positiva, por la que languidece y suspira. El conde Lev Tolstói es sin duda el escritor preferido del público ruso de todas las tendencias.
Nuestra sátira, por brillante que sea, adolece en verdad de cierta indeterminación: eso es lo más que puede decirse de ella. A veces es de todo punto imposible hacerse una idea general, global, de lo que nuestra sátira quiere decir. Se tiene la impresión de que carece de fundamento, pero ¿es posible que sea as� ¿En qué cree? ¿En nombre de qué denuncia? Todo eso parece desaparecer en las tinieblas de lo desconocido. No hay modo alguno de saber lo que considera bueno.
Y es esa cuestión la que os deja extrañamente pensativo.