Diario de un escritor
Diario de un escritor 1
Soy un hombre ridículo. Ahora me tildan de loco, lo que representaría un ascenso en el escalafón, si no siguiera siendo a sus ojos tan ridículo como antes. Pero yo no se lo tengo en cuenta y quiero a todo el mundo, aunque se rían de mí… incluso en ese caso hay algo que me los hace especialmente queridos. De buena gana me reiría con ellos, no de mí mismo, sino del afecto que me inspiran, si no me diese tanta pena verlos. Pena porque, a diferencia de mí, no conocen la verdad. ¡Ah, qué duro es ser el único que conoce la verdad! Pero nunca lo comprenderán. No, no lo comprenderán.