Diario de un escritor

Diario de un escritor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Esa muerte ha conmocionado a todo el mundo en Moscú y a todos los periódicos de Rusia. Según se dice, tanto los jueces como el fiscal salieron de sus despachos completamente pálidos. Los jurados, por lo visto, también estaban confusos. Los diarios han hablado incluso de una «sentencia manifiestamente injusta», y uno de ellos ha afirmado que ya no se puede acusar a nuestros tribunales de pronunciar sentencias demasiado blandas e indulgentes: «He ahí un ejemplo: un inocente ha perecido». Otros señalan con razón que es casi imposible no conceder crédito a esas últimas y solemnes palabras de un hombre; en consecuencia, puede concluirse con casi toda seguridad que se ha cometido un lamentable error judicial. Se ha dicho y escrito muchísimo en los periódicos sobre el particular. Hay que reconocer que algunas de las reacciones de la prensa han sido extrañas: había algún elemento falso, puede que ferviente y sincero, pero falso. Se tiene pena de Hartung, pero se trata más bien de una tragedia (muy honda), de una fatalidad de la vida rusa, no de un error imputable a alguien. O, mejor dicho, todo el mundo es aquí culpable: la moral y los hábitos de nuestra clase intelectual, los caracteres que se han creado y formado en esa sociedad, y, por último, los usos y costumbres de nuestros jóvenes tribunales, copiados de fuera e insuficientemente rusificados. Pero afirmar que todo el mundo en conjunto es culpable es lo mismo que decir que nadie lo es. De todas las reseñas periodísticas la que más me ha gustado es la de Tiempo Nuevo. Precisamente el día antes de que se pronunciara la sentencia estuve hablando con uno de nuestros más finos juristas y conocedores de la vida rusa, y resultó que los dos habíamos llegado a la misma conclusión en este caso; mi interlocutor aludió muy oportunamente al «carácter trágico» de ese caso y a las razones de esa tragedia. Al día siguiente, en el folletón de El Desconocido, leí unas reflexiones muy parecidas a las que habíamos intercambiado la víspera. Así pues, si digo ahora unas palabras, lo hago sólo sobre aspectos particulares y «concretos».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker