El doble
El doble –SÃ, amigo, sÃ. Da gracias a la providencia, amigo. Tú, amigo, búscate a un buen hombre. Hoy las buenas personas escasean, querido; uno que te haga ir limpio, te dé de comer y de beber, querido, un buen hombre… A veces ves que los ricos también derraman lágrimas, amigo… Ves algún ejemplo lamentable; asà es, querido…
El cochero pareció sentir lástima del señor Goliadkin.
–Como quiera, señor, esperaré. ¿Piensa esperar mucho tiempo?
–No, amigo, no; yo, ¿sabes?, bueno… pues no voy a esperar más, querido. ¿Qué crees, amigo? ConfÃo en ti. No voy a esperar más aquÃ…
–¿No piensa ir a ninguna parte?
–No, amigo; no, te lo agradeceré, amigo… Eso es. ¿Cuánto te debo, amigo?
–Pues lo que hemos convenido, señor. He esperado mucho señor; no ofenda usted a este hombre, señor.