El eterno marido

El eterno marido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No había ya maestra de escuela que difamar, ni pierna alguna que romper, pero la sola idea de que en un momento dado, podían renovarse estos hechos le desesperaba. No es posible estar continuamente entregado a los recuerdos; preciso es que haya entreactos, durante los cuales poder respirar y distraerse.

Esto hacía Veltchaninov: estar dispuesto a aprovechar los entreactos para distraerse; pero mientras más tiempo pasaba, más penosa se le hacía la vida en Petersburgo. Con frecuencia le asaltaban deseos de dejarlo todo, empezando por el pleito, y marcharse a cualquier parte sin tardanza, a un rincón de Crimea, por ejemplo. Una hora después, por regla general, reía ya del proyecto. «No hay clima, no hay mediodía que pueda acabar con estos malditos pensamientos. Una vez que han venido, yo, que soy hombre de costumbres, no podré ya sacudírmelos. Además, no hay motivo…»








👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker