El eterno marido

El eterno marido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«Pero, vamos a ver, si yo no hubiese olvidado ayer mis navajas de afeitar encima de la mesa… pues seguramente no habría ocurrido nada. ¡Evidentemente! ¡Si hacía ya tiempo que evitaba mi encuentro, si hacía más de quince días que no aparecía por aquí, de lástima que me tenía; si a quien él odiaba era a Bagautov y no a mí…! ¡Si anoche mismo se levantó para calentar los platos, esperando sin duda que el enternecimiento desviaría el cuchillo…! ¡Como que aquellos platos los calentaba más por él que por mí…!»

Largo rato aun trabajó su espíritu enfermo, tejiendo así en el vacío, hasta el momento en que se amodorró.

Despertóse a la mañana siguiente con la cabeza tan dolorida como la víspera, pero presa, además, de un terror nuevo, inesperado…

Este terror provenía de la súbita convicción que había adquirido de que él, Veltchaninov, iría aquel mismo día, motu proprio, a casa de Pavel Pavlovich… ¿Por qué: ¿Con qué objeto? Nada sabía, nada quería saber; pero de lo que estaba seguro, es de que iría.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker