El eterno marido

El eterno marido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Y qué, le reñirá a usted? —dijo Veltchaninov, siempre sonriente—. Pero ¿sabe usted, amigo mío, que me parece que su encantadora mujer le tiene en un puño?

Pavel Pavlovich hizo todo lo posible por sonreír, pero no lo consiguió. Que Veltchaninov hubiese prometido no ir, estaba perfectamente, pero que se permitiese esas bromas respecto a su mujer, era inadmisible. Pavel Pavlovich se ensombreció, cosa que echó de ver Veltchaninov. Mientras, acababan de dar el segundo toque de campana. Una vocecita chillona salió de un vagón, llamando impaciente a Pavel Pavlovich. Éste se agitó mucho, pero no atendió al llamamiento. Bien claro se veía que aún esperaba algo de Veltchaninov; sin duda, una nueva promesa de no ir.

—¿De qué familia es su mujer? —preguntó Veltchaninov, como si no se diese cuenta de la inquietud de Pavel Pavlovich.

—Es la hija de nuestro pope —respondió aquél, mirando de soslayo hacia el vagón.

—Sí, ya veo que se ha casado usted con ella por su belleza.

Pavel Pavlovich se ensombreció de nuevo.

—¿Y quién es ese Mitenka?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker