El eterno marido

El eterno marido

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué quiere usted que añada? —dijo—. Figúrese usted, ante todo, Aléksieyi Ivanovich, a un hombre muerto, positivamente muerto; a un hombre que, acabo de veinte años de matrimonio, cambia de vida, se pone a vagar por las calles polvorientas, sin objeto, como si caminase por la estepa, casi inconsciente, con una inconsciencia que todavía le procura una cierta calma. Sí, a veces tropiezo con algún conocido, y hasta con algún buen amigo, y hago como si no le viese, para no tener que hablar con él en este estado de inconsciencia. En otros momentos, por el contrario, se acuerda uno de todo con tal intensidad, se experimenta una necesidad tan imperiosa de ver a algún testigo de ese pasado desaparecido para siempre siente uno latir de tal modo su corazón, que, sea de día o de noche, no tiene uno más remedio que correr a echarse en brazos de un amigo, aunque para ello sea menester despertarle a las cuatro de la mañana. Es posible que haya escogido mal la hora pero no me he equivocado en cuanto al amigo, pues ahora me siento fortalecido y consolado. Respecto a la hora, le aseguro a usted que creía no eran más de las doce. Bebe uno su dolor, y se siente, en cierto modo, embriagado. Y entonces, ya no es dolor, es como una nueva naturaleza que siento latir en mí…

—¡Cómo se expresa usted! —dijo con voz sorda Veltchaninov, otra vez sombrío.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker