El Gran Inquisidor
El Gran Inquisidor —Pero ahora —añadió, guiñándome un ojo—, asunto concluido. Aguantaré el número de golpes que me quedan y en seguida a marchar en partida a Perchinsk, ¡sólo que me fugaré en el camino! ¡Vaya si me fugo! ¡En cuanto se me ponga buena la espalda!