El Gran Inquisidor
El Gran Inquisidor Iván hizo una pausa. Se había exaltado al hablar y hablaba embebecido; al terminar se sonrió de pronto.
Alíoscha, que le había escuchado en silencio, a lo último también, con extraordinaria emoción, intentó muchas veces atajar a su hermano, pero haciéndose visible violencia, rompió de pronto a hablar, como si saltase de su sitio: