El Gran Inquisidor
El Gran Inquisidor Juntamente con otros, me destinaron al taller de ingeniería. Consistía éste en un edificio de piedra, bajito, emplazado en el patio grande, atestado de materiales diversos. Había allí herrería, carpintería, taller de pintura, etcétera, etcétera. Allí trabajaba Akim Akímich: pintaba, cocía los óleos, mezclaba los colores y construía mesas y demás muebles de nogal.
En tanto me ponían los grilletes, me entretuve conversando con Akim Akímich acerca de mis primeras impresiones en el presidio.