El idiota
El idiota —¿No buscabas a los parientes del difunto Nicolás Andrievich Pavlitchev? —dijo a media voz—. Pues, Ivan Petrovich lo es.
Hasta entonces Epanchin habÃa conversado con su superior jerárquico, el otro general; pero viendo que el prÃncipe se hallaba solo, comenzó a sentir cierta inquietud. QuerÃa hacer hablar a Michkin, mezclarle en la conversación general hasta cierto punto, presentarle nuevamente, por decirlo asÃ, a aquellas elevadas personalidades. Hallando en aquel momento la mirada de Ivan Petrovich fija en él, manifestó:
—León Nicolaievich fue educado por Nicolás Andrievich Pavlitchev después de la muerte de sus padres.
—Celebro mucho conocerle —dijo el interpelado con voz amable—. Incluso recuerdo muy bien al prÃncipe. Antes, en cuanto Ivan Fedorovich lo presentó, le reconocà en seguida, aunque sólo le habÃa visto de niño a los diez o doce años de edad. No ha cambiado usted mucho. Su expresión sigue siendo muy parecida.
—¿Me conoció usted de niño? —exclamó Michkin, sorprendidÃsimo.
—Hace mucho —repuso Ivan Petrovich—, en Zlatoverjovo, donde habitaba con mis primas. Yo iba mucho entonces a Zlatoverjovo. ¿No me recuerda? Pero puede ser que usted me haya olvidado… SufrÃa usted entonces… una enfermedad… Incluso una vez quedé extrañado viéndole…