El idiota
El idiota —¡Bien puede ser que la conozca! —replicó el empleado—. ¡Lebediev sabe muchas cosas! Podrá usted injuriarme cuanto quiera, excelencia, pero ¿y si le pruebo que digo la verdad? Esa Nastasia Filipovna por cuya culpa le ha golpeado su padre, se apellida Barachkov, y es una señora distinguida y hasta, en su estilo, una verdadera princesa. Mantiene Ãntimas relaciones con Atanasio Ivanovich Totsky y no tiene otro amante que él. Totsky es un poderoso capitalista, con mucho dinero y muchas propiedades, accionista de varias compañÃas y empresas y por esta razón muy amigo del general Epanchin.
—¡Diablo! ¡La conoce de verdad! —exclamó Rogochin, realmente sorprendido—. ¿Cómo puedes conocerla?
—¡Lebediev lo sabe todo! ¡Lebediev no ignora nada! He andado mucho con Alejandro Lichachevich cuando éste acababa de perder a su padre. ¡No sabÃa dar un paso sin mÃ! Ahora está preso por deudas; mas yo en aquel tiempo conocà a todas aquellas mujeres: Arrancia y Coralia, y la princesa Patzky, y Nastasia Filipovna, y muchas otras.
—¿Es posible que Lichachevich y Nastasia Filipovna…? —preguntó Rogochin lanzando una mirada de cólera al empleado. Y sus labios se convulsionaron y palidecieron.