El idiota
El idiota —Lejos de ser la más vil de su vida, Excelencia, la acción que nos ha contado usted es de las que más le honran. Se ha burlado usted de Ferdychenko —comentó éste.
—¡Es lástima, general, que yo no creyese hasta ahora que tenÃa usted tan buen corazón! —dijo, con negligencia, Nastasia Filipovna.
—¿Lástima? ¿Por qué? —preguntó el general amablemente.
Y, verdaderamente contento de sà mismo, vació, su vaso de champaña.