El idiota
El idiota —Le he recogido de camino, ¿sabe? —decÃa el general—. Llegaba en aquel momento, y cuando ha sabido que yo venÃa aquÃ, donde estaba reunida toda mi familia…
—Y también donde estaba usted —interrumpió Eugenio Pavlovich, dirigiéndose a Michkin—. Siendo asà que deseaba conocerle hace tiempo, y deseaba igualmente su amistad, no he querido perder el tiempo, y… ¿Ha estado usted enfermo? Ahora mismo acabo de enterarme…
—Me encuentro muy bien y celebro conocerle —repuso Michkin, tendiendo la mano al visitante—. He oÃdo hablar mucho de usted, y el prÃncipe Ch. y yo hemos charlado mucho a su propósito.