El idiota
El idiota —Te creo. Yo también he cambiado de opinión sobre el asunto. Anteayer, desde luego, acusaba a Eugenio Pavlovich. Ahora ya no puedo dejar de compartir su criterio de que se le ha hecho vÃctima de una burla infame. ¿Por qué y para qué? Es cosa problemática y se presta a muchas y desagradables suposiciones. En todo caso, Radomsky no se casará con Aglaya: te lo digo yo. Es posible que sea un hombre intachable; pero no importa. Hasta ahora he dudado, mas ya estoy resuelta. Hoy he dicho a mi marido: «Empieza por ponerme en el ataúd y enterrarme. Después de eso, tu hija se casará con quien quieres». ¿Ves cuánta confianza tengo en ti?
—SÃ, y la estimo en lo que vale.
Lisaveta Prokofievna examinó, escudriñadora, a Michkin. ¿QuerrÃa observar el efecto que le causaba el informe relativo a Eugenio Pavlovich?
—¿Sabes algo acerca de Gabriel Ardalionovich?
—Mucho.
—Entonces, no ignorarás que mantiene correspondencia con Aglaya.
La noticia causó al prÃncipe tan profundo estupor que incluso le hizo sobresaltarse.
—Lo ignoraba en absoluto —dijo—. ¿Qué Gabriel Ardalionovich está en correspondencia con Aglaya Ivanovna? ¡Es imposible!