El idiota
El idiota —Pero ¿no lo sabes? ¡Figúrense! ¡No lo sabe! ¡Si se ha matado! Tu tío se ha saltado esta mañana la tapa de los sesos. No lo supe hasta hace dos horas; pero ahora ya lo conoce medio San Petersburgo. Según unos, tu tío deja un descubierto de trescientos cincuenta mil rublos; otros hablan de quinientos mil. Yo había esperado siempre que tú heredarías de él una buena fortuna, pero se la ha comido toda. Era un viejo libertino… Ea, adiós, y bonne chance. ¿No te vas? ¡Has acertado, sin querer, al retirarte a tiempo del servicio! Pero no; ¡es imposible que no lo supieras! ¡Tenías que saberlo; quizá ya desde ayer!…