El Jugador

El Jugador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Aunque no le agrade oírlo, Mr. Astley, debo confesarle que encuentro a la mayoría de los ingleses orgullosos e inelegantes. Los rusos tienen un sentido bastante delicado de la belleza. Mas, para discernir la belleza del alma y la originalidad, es preciso una independencia y una libertad superiores a la que poseen nuestras mujeres, y, en todo caso, más experiencia. Una miss Paulina —perdóneme, se me ha escapado este nombre— necesita mucho tiempo para resolverse a darnos la preferencia sobre un pícaro como Des Grieux. Le apreciará, le abrirá su corazón, pero ese corazón palpitará por el pícaro, el vil y mezquino usurero Des Grieux.

Lo hará por tozudez, por amor propio, porque Des Grieux se presentó ante ella con la aureola de marqués elegante, de hombre generoso, que se había arruinado para ayudar a su familia y a ese pobre diablo del general. Todas estas maniobras han sido descubiertas. Pero poco importa. Déle el Des Grieux de otro tiempo —he aquí lo que necesita—. Y cuanto más odia al Des Grieux de ahora, más piensa en el antiguo, aunque este último no haya existido más que en su imaginación. ¿No tiene usted intereses en un negocio de azúcar, Mr. Astley?

—Sí, soy uno de los comanditarios de la gran refinería Lowell &Co.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker