Los demonios

Los demonios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Eso es que estás conforme! Espera, no digas nada, ¿qué prisas son esas? Aún no he concluido: te había dejado quince mil rublos en mi testamento. Voy a dártelos de inmediato, el mismo día de tu boda. De esos, le entregarás a él ocho mil; mejor dicho, no a él, sino a mí. Tiene una deuda de ocho mil rublos; yo me ocuparé de saldarla, pero es preciso que él sepa que ha sido con dinero tuyo. Quedan siete mil a tu disposición, ni se te ocurra darle a él un solo rublo. Jamás le pagues una deuda. Como lo hagas una sola vez, ya no te librarás para los restos. De todos modos, yo siempre estaré ahí. Cada uno de vosotros recibirá de mí una pensión anual de mil doscientos rublos, que ascenderá a mil quinientos con los extras, además de la comida y el alojamiento, que seguirán corriendo de mi cuenta, como ocurre ahora con los gastos de él. Vosotros solo tendréis que ocuparos del servicio. La pensión anual te la entregaré a ti en mano, en un único pago. Pero sé buena con él: dale algo de vez en cuando, y deja que lo visiten sus amigos, una vez por semana; si van más a menudo, mándalos a paseo. Pero ahí estaré yo. Y, si me muero, seguiréis recibiendo vuestra pensión hasta el día de su muerte; ya lo has oído, solo hasta el día de su muerte, porque esa pensión es de él, no es tuya. Y a ti, aparte de los siete mil rublos de ahora, que deberían quedarte intactos, si no haces ninguna tontería, te dejaré otros ocho mil. Y eso es todo lo que puedes esperar de mí; quería que lo supieras. Bueno, ¿qué? ¿Estás de acuerdo? ¿Vas a decir algo por fin?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker