Los demonios

Los demonios

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ya se lo he dicho, Varvara Petrovna.

—Recuerda que actúas con entera libertad; se hará lo que tú quieras.

—Permítame preguntarle una cosa, Varvara Petrovna; ¿es que Stepán Trofímovich ya le ha dicho algo a usted?

—No, no ha dicho nada y no lo sabe, pero… ¡no tardará en hablar!

Varvara Petrovna se levantó de un salto y se echó sobre los hombros su chal negro. Dasha, una vez más, se ruborizó levemente y la siguió con una mirada inquisitiva. De repente Varvara Petrovna se volvió hacia ella con el semblante rojo de ira.

—¡Eres una boba! —Cayó sobre ella como un gavilán—. ¡Una boba y una ingrata! ¿En qué estás pensando? ¿De verdad te has creído que yo iba a comprometerte, así como así, por tan poca cosa? Pero ¡si él mismo va a arrastrarse hasta aquí de rodillas para pedir tu mano! ¡Si se va a morir de alegría! ¡Así es como se va a arreglar todo! ¡Sabes de sobra que yo nunca voy a permitir que sufras! ¿O acaso te crees que él va a cargar contigo por esos ocho mil rublos y que yo ahora voy corriendo a venderte? ¡Boba, más que boba, sois todas unas bobas ingratas! ¡Dame el paraguas!

Y fue corriendo, por las aceras de ladrillo empapadas y por los puentecillos de madera, a casa de Stepán Trofímovich.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker