Los demonios
Los demonios De todos modos, hacía falta que Andréi Antónovich, por lo menos de cara al festejo, estuviera más animado. Había que alegrarlo y tranquilizarlo a toda costa. Con ese fin, Yulia Mijáilovna encargó a Piotr Stepánovich que fuera a visitarlo, en la esperanza de que aliviara su depresión con cualquier medio tranquilizador que conociera. Por ejemplo, proporcionándole alguna información de primera mano, por así decir. Ella confiaba plenamente en su destreza. Piotr Stepánovich llevaba mucho tiempo sin acudir al despacho del señor Von Lembke. Apareció justo en un momento en que el paciente se encontraba en un estado especialmente difícil.