Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —Pues no, te equivocas. No hay nada ridÃculo en la Naturaleza, aunque el hombre, con sus prejuicios, crea lo contrario. Si los perros pudieran razonar y criticar, verÃan en nosotros tantas cosas ridÃculas como nosotros vemos en ellos, tantas o más, pues estoy convencido de que son numerosÃsimas en las relaciones humanas. Esta idea es de Rakitine y me parece acertadÃsima. Soy socialista, Smurov.
—¿Qué es el socialismo? —preguntó Smurov.
—La igualdad para todos, la comunidad de opiniones, la supresión del matrimonio, la libertad de observar la religión y las leyes que a uno le convengan, etc., etc. Tú eres todavÃa demasiado joven para comprender estas colas... Hace frÃo, ¿verdad?
—SÃ, doce bajo cero: mi padre acaba de verlo en el termómetro.
—¿Has observado que en pleno invierno, cuando estamos a quince a incluso a dieciocho grados bajo cero, el frÃo es más soportable que ahora, al principio, cuando hay todavÃa poca nieve y hiela de pronto a los doce grados? Esto sucede porque las personas no están todavÃa habituadas al frÃo. En nosotros todo es un hábito, incluso la polÃtica. Mira qué tipo tan gracioso.