Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Después volvía a la habitación de su adorado hijo y se dedicaba a distraerlo y divertirlo, contándole cuentos y anécdotas cómicas, parodiando a tipos graciosos conocidos a incluso imitando los gritos de los animales. Pero las muecas y payasadas de su padre de sagradaban profundamente a Iliucha. Aunque procuraba disimular la pena que ello le producía, se daba cuenta, con el corazón oprimido, de que su padre era tratado con desprecio por la sociedad, y el recuerdo de la espantosa escena en que el capitán fue arrastrado y vapuleado lo obsesionaba. La hermana inválida de Iliucha, la dulce Nina, detestaba también las payasadas de su padre. Varvara Nicolaievna estaba estudiando en Petersburgo desde hacía tiempo.
Sólo la madre, la infeliz perturbada, se divertía y reía de buena gana las contorsiones y muecas grotescas de. su esposo. Éste era su único consuelo.
Transcurridos estos instantes de alegría, no hacía más que llorar y lamentarse de que todos la tuviesen olvidada, nadie se cuidase de ella, etc., etc.
Pero últimamente pareció cambiar. Observaba con frecuencia a Iliucha y después quedaba pensativa. Empezó a mostrarse más reposada y silenciosa.