Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Escarabajo, ya que un dÃa le habÃa dicho que eran todos unos asnos si Escarabajo vivÃa y no lo habÃan sabido encontrar. Pero Smurov aludió tÃmidamente una vez a esta posibilidad hablando con Kolia, y éste habÃa enrojecido de ira. «¿Cómo crees que puedo cometer la necedad de ir a buscar por las calles un perro teniendo a Carillón? Por otra parte, ¿quién puede confiar en que viva un animal que se ha tragado un alfiler? Todo esto no es más que sentimentalismo borreguil.» Iliucha llevaba dos semanas sin levantarse apenas de su camita, que estaba en un rincón cerca de varias imágenes. No habÃa vuelto a clase desde el dÃa en que mordiera un dedo a Aliocha. De entonces databa su enfermedad. Sin embargo, durante el primer mes pudo levantarse de vez en cuando para ir por la habitación y el vestÃbulo. Al fin, las fuerzas lo abandonaron y ya le fue imposible dar un paso sin la ayuda de su padre. Éste estaba desesperado por la enfermedad de Iliucha.
Incluso dejó de beber. El terror de perder a su hijo lo volvÃa loco, y a veces, después de haberle ayudado a dar unos pasos por la habitación, huÃa al vestÃbulo.
Allà se refugiaba en un rincón oscuro, apoyaba la frente en la pared y ahogaba convulsivamente los sollozos para que no le oyese el enfermito.