Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Aunque no alcance la felicidad, recuerde siempre que está en el buen camino y procure no salir de él. Sobre todo, no mienta, y menos aún a sà misma. Observe sus propias falsedades, examÃnelas continuamente. Evite también la aversión hacia los demás y hacia sà misma. Lo que le parezca malo en usted, queda purificado por el hecho de que haya visto que es malo. Rechace también el temor, aunque éste sea únicamente la consecuencia de la mentira. No tema jamás a su propia cobardÃa en la persecución del amor. Tampoco debe asustarse de sus malas acciones en este terreno. Lamento no poder decirle nada más consolador, pues el amor activo, comparado con el amor contemplativo, es algo cruel y espantoso. El amor contemplativo está sediento de realizaciones inmediatas y de la atención general.