Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —He dicho todo esto por si algún dÃa llegamos a ser malos. Pero ¿por qué hemos de serlo? ¿No os parece, amigos mÃos, que no hay ninguna razón para que lo seamos? Seremos buenos, honrados y no nos olvidaremos unos a otros. Yo os doy mi palabra de que no olvidaré a ninguno de vosotros; de que siempre, por muchos años que pasen, me acordaré de estas caras que me miran ahora. Hace un momento, Kolia ha dicho a Kartachov que querÃamos ignorar que existÃa. Pues bien, aunque me olvide de que Kartachov existe y de que se pone colorado por cualquier cosa, como cuando dijo que sabÃa quién habÃa descubierto Troya, no podré olvidar esos ojos suyos que ahora me miran alegremente... Queridos amigos: seamos todos generosos y valientes como Iliucha; bravos, nobles a inteligentes como Kolia (inteligencia que con el tiempo irá aumentando) y modestos y amables como Kartachov. Pero no hay razón para que me refiera únicamente a Kartachov y a Kolia. A todos os quiero y os querré siempre igual. Y
ya que nunca os faltará un lugar en mi corazón, puedo pediros que me llevéis toda la vida en el vuestro. ¿Quién nos ha unido en este hermoso sentimiento que deseamos conservar siempre en la memoria? Ihucha, ese bondadoso y gentil muchacho al que no dejaremos nunca de querer. ¡Nunca, nunca lo olvidaremos!
¡Será un bello recuerdo que llevaremos eternamente en nuestros corazones!