Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Los sollozos se escaparon del pecho de Mitia, que cogió la mano de Aliocha:
—SÃ, Aliocha, en la humillación. Asà ocurre también en nuestros dÃas. El hombre sufre sobre la tierra males sin cuento. No creas que soy solamente un fantoche vestido de oficial, que lo único que sabe es beber y hacer el crápula. La humillación, herencia del hombre: tal es casi el único objeto de mi pensamiento.
Dios me preserva de mentir y de envanecerme. Pienso en ese hombre humillado, porque soy yo mismo.
»Para que el hombre pueda salir de su abyección
mediante el impulso de su alma,
ha de establecer una alianza eterna
con su antigua madre: la tierra.