Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov —TÃmido, salvaje y desnudo se ocultaba
el troglodita en las cavernas;
el nómada erraba por los campos
y los devastaba;
el cazador temible, con su lanza y sus flechas,
recorrÃa los bosques.
¡Desgraciado del náufrago arrojado por las olas
a aquellas inhóspitas riberas!
Desde las alturas del Olimpo
desciende una madre, Ceres, en busca
de Proserpina, a su amor arrebatada.
El mundo se le muestra con todo su horror.
Ningún asilo, ninguna ofrenda
se ofrecen a la deidad.
Aquà se ignora el culto a los dioses
y no hay ningún templo.
Los frutos de los campos, los dulces racimos,
no embellecen ningún festÃn;
los restos de las vÃctimas humean solos
en los altares ensangrentados.
Y por todas partes donde Ceres
pasea su desconsolada vista
sólo percibe
al hombre sumido en honda humillación.