Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov »TenÃa con ella las más atrevidas conversaciones, y ella no hacia más que reÃrse. A muchas mujeres les encanta esta libertad de lenguaje, obsérvalo. Esto era sumamente divertido tratándose de una muchacha como ella. Otro rasgo: no se la podÃa calificar de señorita. Tanto su tÃa como ella vivÃan en una especie de estado de humildad voluntario, sin igualarse con el resto de la sociedad. Todo el mundo la querÃa y alababa su habilidad costurera, trabajo que hacÃa gratis, como un obsequio a las amigas, aunque no rechazaba el dinero que se le ofrecÃa.