Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Aliocha empezó por ir a casa de su padre. Por el camino recordó que Fiodor Pavlovitch le habÃa recomendado el dÃa anterior que procurase entrar sin que Iván le viera.
«¿Por qué? —se preguntó—. Aunque me quiera hacer alguna confidencia, esto no explica que yo haya de entrar furtivamente. Sin duda alguna querÃa decirme otra cosa, ¡pero estaba tan trastornado! ... »
No obstante, se alegró cuando Marta Ignatievna, que le abrió la puerta del jardÃn (Grigori estaba enfermo, en cama), le dijo que Iván habÃa salido hacÃa dos horas.
—¿Y mi padre?
—Se ha levantado y está tomando el café —repuso la vieja.