Los hermanos Karamazov
Los hermanos Karamazov Tengan esto en cuenta. Otros se envilecen por interés; él lo hace espontáneamente... Les citaré un ejemplo. Pretende ser un personaje de Almas muertas, de Gogol. Como ustedes recordarán, en esa obra aparece el terrateniente Maximov, que es azotado por Nozdriov, el cual es acusado «de agresión con vergajos al propietario Maximov, en estado de embriaguez». Dice que se trata de él y que lo azotaron. Pero esto no es ptisible. Tchitchikov viajaba en mil ochocientos treinta a lo sumo. De modo que las fechas no concuerdan. En esa época no pudo ser azotado Maximov.
La inexplicable exaltación de Kalganov era sincera. Mitia, también con toda franqueza, opinó:
—De todos modos, si lo azotaron...
Se echó a reir.
—No es que me azotaran en realidad —dijo Maximov—. Pero fue como si me azotasen.
—¿Qué quiere usted decir? ¿Lo azotaron o no?
—Ktora godzina, panie? —preguntó con un gesto de hastÃo el pan de la pipa al pan de largas piernas.
Éste se encogió de hombros. Ninguno de los reunidos llevaba reloj.
—Dejen hablar a los demás —dijo Gruchegnka en tono agresivo—. Que ustedes no quieran decir nada no es razón para que pretendan hacer callar a los otros.
Mitia empezaba a comprender. El pan repuso, esta vez con franca irritación: