Memorias de la casa muerta
Memorias de la casa muerta —Pero, aguarde un poco —interrumpà a Baklushin—, por eso sólo podÃan echarle diez o doce años a lo sumo, y en la categorÃa civil; pero usted está en la sección especial. ¿Cómo puede ser eso?
—Bueno, eso es por otro caso —dijo Baklushin—. Cuando me llevaron ante el tribunal, el capitán se puso a insultarme de mala manera delante del juez. Yo no pude contenerme y le dije: «¿Cómo me insultas de ese modo? ¿Es que no ves, canalla, que estás ante el espejo de la justicia?»[51]. Entonces, ya fue otra cosa, me juzgaron de nuevo y por todo junto me condenaron a cuatro mil palos y a la sección especial. Pero, cuando me llevaron a cumplir el castigo, llevaron también al capitán: a mà me hicieron pisar la calle verde, y a él lo degradaron y le trasladaron al Cáucaso como soldado. Hasta luego, Alexánder Petróvich. Venga a vernos para la función.