Nietochka Nezvanova
Nietochka Nezvanova ¡Quién sabe!… Acaso me interesara por el porqué era muy extraño en su aspecto mismo y no tan severo ni tan sombrÃo como mamá, porque estaba casi loco y a menudo se manifestaban en él la bufonada y las manera; infantiles, y porque, en una palabra, sentÃa menos miedo y menos respeto hacia él que hacia mamá. Se parecÃa más a mÃ. Poco a poco, llegué a comprender que yo le dominaba, le habÃa sometido, y que ya le era necesaria. En mi interior me sentÃa orgullosa; triunfaba al comprender cuánta necesidad tenÃa él de mà y a veces, me mostraba hasta coqueta. En efecto, aquella predilección extraordinaria no dejaba de tener algo de novelesco… Pero la novela no debÃa durar mucho tiempo. Bien pronto perdà a mi padre y a mi madre. Sus vidas sucumbieron en una terrible catástrofe, que está grabada dolorosamente en mi memoria.
He aquà cómo se produjo.