Noches blancas

Noches blancas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿En el otro lado? Pues, la verdad, no sé qué responder, temo que… ¿Sabe? Hoy he sido feliz; he caminado y cantado. He estado en el campo, nunca había sentido unos momentos tan felices. Y usted… Me pareció que era posible… Bueno, perdóneme si le hago recordar: me pareció que usted lloraba y yo…, yo no podía oírlo…, mi corazón se encogió… ¡Dios mío! ¿Acaso no podía sentirme triste por usted? ¿Acaso es un pecado sentir por usted compasión fraternal?… Perdone, he dicho «compasión…». Bueno, en fin, ¿acaso podía molestarle que involuntariamente se me ocurriera acercarme a usted?

—Déjelo ya, es suficiente, no diga nada —dijo la chica bajando la vista y estrechándome la mano—. La culpa es mía por haber sacado el tema, pero estoy contenta de no haberme equivocado con usted. Bueno, ya estoy en casa. Tengo que seguir por aquí, por la travesía, está cerca, a dos pasos… Adiós, le agradezco que…

—¿Entonces es verdad? ¿De veras que no nos vamos a ver nunca más?… ¿De veras que se termina aquí?

—Ya ve —dijo la muchacha entre risas—, al principio quería sólo dos palabras y ahora… De todas formas no voy a decirle nada… Puede que nos veamos…

—Vendré aquí mañana —dije yo—. Ay, discúlpeme, ya estoy exigiendo…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker