Crimenes celebres. Los Borgia
Crimenes celebres. Los Borgia Por lo demás, el 9 de agosto de 1492, parecÃa que toda Roma se hubiera citado en aquella plaza, desde la puerta del Popolo hasta el Coliseo, y desde las Termas de Diocleciano hasta el castillo de Sant’Angelo: la multitud que se amontonaba era tan grande que reculaba por las calles colindantes, uniéndose al centro como los rayos de una estrella, y se la veÃa, como una alfombra movediza y abigarrada, encaramarse en la basÃlica, agruparse sobre las piedras, colgarse de las columnas, asaltar los paredones, entrar en las casas y asomarse a las ventanas, tan numerosa y apresurada que se hubiera podido pensar que cada ventana estaba tapiada con cabezas. Toda aquella multitud tenÃa la vista fija en un solo punto del Vaticano, donde estaba el cónclave; Inocencio VIII habÃa muerto dieciséis dÃas antes y el cónclave estaba eligiendo a un papa.
Roma es la ciudad de las elecciones: desde su fundación hasta nuestros dÃas, es decir, durante unos veintiséis siglos, ha elegido constantemente a sus reyes, sus cónsules, sus tribunos, sus emperadores y sus papas.