Crimenes celebres. Los Borgia
Crimenes celebres. Los Borgia Durante el cónclave Roma parece aquejada de una extraña fiebre, que encamina al pueblo hacia el Vaticano o hacia Monte Cavallo, dependiendo de si la asamblea de púrpura se encuentra en uno u otro de estos dos palacios. Efectivamente, la exaltación de un nuevo pontífice es un asunto importante para todos; ya que, como según la media establecida desde San Pedro hasta Gregorio XVI, la duración de cada papa es de unos ocho años, estos son, en función del carácter del elegido, un periodo de tranquilidad o desorden, de justicia o venalidad, de paz o de guerra.
Nunca, desde el día en que el primer sucesor de San Pedro se sentó en el trono pontifical hasta aquel interregno, el pueblo se había visto tan inquieto como cuando lo hemos descrito agolpándose en la plaza de San Pedro y en las calles colindantes. Pero no sin razón manifestaba el pueblo tanta inquietud puesto que Inocencio VIII —a quien llamaban el padre de su pueblo por haber aumentado el número de súbditos con ocho hijos y otras tantas hijas—, había, como hemos dicho, terminado su voluptuosa vida tras una agonía, durante la cual, si nos basamos en el diario de Stefano Infessura, se cometieron doscientos veinte asesinatos en las calles de Roma.